Los Piercings


 Se definen como la práctica de perforar distintas partes del cuerpo para colocar pendientes u otros ornamentos. El piercing, anillado o perforado, en absoluto es algo nuevo. Esta técnica, se remonta a la antigüedad, habiendo existido prácticamente en todas las civilizaciones. 1
Se ha utilizado tanto por razones estéticas, como religiosas, tribales, o sociales. En nuestra cultura, durante casi todo el siglo veinte quedó prácticamente reducida a la perforación de los lóbulos de las orejas de las niñas. Pero en los últimos 10 años, la práctica del anillado se ha extendido enormemente, a la vez que los estudios de tatuaje y piercing han salido de la marginalidad y han arraigado en nuestro entorno urbano más próximo.

Historia del piercing
Resulta innecesario hacer un repaso exhaustivo y detenido de la historia del piercing. No obstante, algunas reseñas históricas pueden ser interesantes, al menos para comprobar que el comportamiento humano en algunos aspectos estéticos y sociales tampoco ha cambiado tanto, a pesar de los miles de años trascurridos desde sus orígenes.
Así, el ombligo anillado, estaba reservado a la realeza egipcia, y prohibido a todos aquellos que no fuesen de la nobleza.
En la India, existía la tradición de que las abuelas anillasen a sus nietas en el ala de la nariz antes de casarse, como signo de sumisión de la mujer hacia su marido.
Cuando el pendiente se sitúa en el tabique nasal entre los dos orificios, recibe el nombre de septum. Al principio, se utilizaba para dar un aspecto más feroz entre los guerreros que lo llevaban, aunque obviamente en la actualidad se utiliza con fines estéticos. 2
En la cultura maya y azteca, ya se perforaban regularmente la lengua y los genitales con el fin de extraer sangre durante las ceremonias religiosas y rituales.
También en el Kama Sutra se describen anillados en el pene y en otras partes íntimas.
Las tribus Mursi de Etiopía, o los Botocudo de la Amazonia se insertan platos de barro en los lóbulos de las orejas y labios. Tras practicar perforaciones, introducen gradualmente platos cada vez mayores. Estas costumbres suelen estar relacionadas con ritos de iniciación, a la vez que representan un canon de belleza. 3
Después del Concilio de Trento, algunas órdenes religiosas utilizaron el anillado genital como método de castidad, mortificación y penitencia.
Los piratas y marinos, acostumbraban ponerse un arete en la oreja cada vez que doblaban el cabo de Hornos en el extremo austral de América.
La lista de historias relacionadas con el piercing, sería interminable, hasta llegar a la década de los 60-70 del siglo pasado en donde el anillado con imperdibles llega a ser el símbolo de rebeldía del movimiento punk.
En las últimas décadas, es un hecho incuestionable el creciente interés por las prácticas de modificación corporal en el contexto del body art, asociando en ocasiones varias de ellas, como: piercings, tatuajes, brandings o marcado al fuego, implantes subdérmicos, rastas, etc., todas tan primitivas como la humanidad misma. 4

¿Cuándo está contraindicado hacerse un piercing?
Realmente no existen demasiadas contraindicaciones absolutas, y pueden variar en función del entorno socioeconómico y personal del paciente. Recomendaría las siguientes contraindicaciones:

1º- Desde el punto de vista legal:
Los menores de edad deberán ir acompañados de un adulto responsable de ellos y se necesita autorización por escrito de su representante legal o tutor.
-Desde el punto de vista médico:
a)- En pacientes en tratamiento con anticoagulantes (Sintrom), o que padecen trastornos de la coagulación de la sangre.
b)-También en aquellos que tengan tendencia a desarrollar cicatrices queloides, especialmente si se desea perforar el cartílago de la oreja, la zona del escote o la cara externa del hombro, en donde se dan con mayor frecuencia.
c)- Por último, las personas que sufren un trastorno de la inmunidad (como aquellos que toman inmunosupresores, pacientes con inmunodeficiencia adquirida por Sida, etc.). Estos, tienen mayor facilidad en contraer infecciones, y no deberían hacerse piercings por la alta posibilidad de infección.


¿Dónde y cómo se hace un piercing ?
Los piercings se practican generalmente en los estudios de tatuaje/piercing, por personal que, al menos en la Comunidad Valenciana, debe tener autorización de la Consellería de Sanitat, a través de los cursos de capacitación. Solo excepcionalmente, aquellos piercings que pudieran ser de mayor riesgo, por la zona anatómica o por la problemática del paciente, deberían practicarse en un quirófano y por personal médico.
La normativa legal varía entre las Comunidades autónomas, aunque existe una legislación específica en esta materia por lo que se refiere a las condiciones higiénico-sanitarias de estos establecimientos, equipamiento, instrumental y formación del personal.
Por lo tanto, lo primero es elegir un centro reconocido que nos dé garantías higiénicosanitarias. Evitar hacerlo en casas particulares u otros establecimientos fuera de todo control sanitario, ya que el intrusismo es muy habitual en el mundo del piercing-tatuaje.
Los piercings, en principio se pueden practicar en cualquier zona anatómica del cuerpo, siempre que no comprometan las funciones vitales. 5.
Las zonas más demandadas para ponerse los piercing, son: la región de la oreja, nariz, zona peri umbilical, labios, lengua y cejas. 6
Lógicamente no todas las localizaciones encierran los mismos riesgos. Obviamente, no es lo mismo perforar el lóbulo de la oreja que el glande o la úvula de la garganta que puede provocar asfixia por aspiración o edema en glotis, por poner un ejemplo.
Para colocar un piercing, es fundamental seguir unas mínimas normas higiénico sanitarias: desinfección de la zona a perforar, uso de guantes y material desechables, etc. Primero, con un rotulador se marca el lugar a perforar, y posteriormente se pincha con una aguja especial llamada cánula o cateter en la zona anatómica elegida. Por último se introduce el pendiente en el orificio practicado.
No obstante la técnica es variable en función de la localización, siendo más complejo si se trata de zonas de fácil sangrado como la cavidad oral o los genitales, en donde puede darse la perforación de un vaso sanguíneo, precisando acudir a un servicio de urgencias en caso de persistir la hemorragia. Esta situación es muy poco habitual y en caso de producirse habría que sospechar en una alteración de la coagulación de la sangre. 7
También se puede colocar un piercing mediante una pistola especial, aunque suele causar mayor destrucción tisular y mayor facilidad a la infección, como veremos más adelante.
Existen infinidad de modelos y formas de piercings, en función de la zona a la que van destinados. 8
Suelen estar hechos de oro o de acero quirúrgico, aunque también se utiliza cada vez más el titanio por tener menor peso, provocar menos rechazo al ser más biocompatible y disponer de más variedad de colores. 9 No se debe emplear el cobre, el níquel, el cobalto o la plata, debido al alto índice de intolerancias que provocan, así como la mayor tasa de infecciones posteriores.
Una vez practicado el piercing, la herida debe curarse diariamente. Siempre con las manos bien lavadas, limpiarla con jabones neutros y soluciones antisépticas o pomadas antibióticas. Evitar utilizar alcohol o agua oxigenada. Si se trata de la cavidad oral, hacer enjuagues con soluciones antisépticas varias veces al día y hasta su curación, a ser posible evitar fumar y tomar alcohol.
Según el lugar de la perforación, se tarda una media de 4 a 8 semanas en curar la herida.

Complicaciones más frecuentes de los piercings
Los riesgos del piercing más frecuentes son:

1º- Infección de la herida: Puede depender tanto de la falta de higiene del profesional que lo realiza, como del inadecuado cuidado al que se somete la herida por parte del usuario, sin olvidar la posibilidad de que se trate de un paciente falto de defensas (inmunodeprimido).
Habitualmente se manifiesta por inflamación, enrojecimiento y exudación de la herida, acompañado de dolor, calentamiento de la zona, etc.
Las infecciones más frecuentes están provocadas por el Stafilococo Aureus y los Estreptococos, pudiendo presentarse en forma de costras amarillentas y exudativas (impétigo), colecciones de pus (abcesos), celulitis, etc.
La perforación del pabellón auricular con pistola está frecuentemente relacionada con la infección del cartílago por la Pseudomona aeruginosa, que es especialmente grave por tratarse de una zona poco irrigada y en donde los antibióticos tienen mayor dificultad en llegar, pudiendo complicarse con necrosis y destrucción de parte del cartílago. 10
Practicando el piercing en un estudio homologado y reconocido por las autoridades sanitarias, utilizando agujas desechables y siguiendo las condiciones higiénicas señaladas, no tiene ningún sentido hablar, al menos en nuestro País, de infecciones o contagios a través de la sangre provocadas por micobacterias o virus (Tuberculosis cutánea, Hepatitis B y C, Sida, etc.). Estas, forman parte de nuestra historia, aunque también se podrían dar en la actualidad en otros países con menor control sanitario.
2º- Reacción alérgica al piercing: En la medida que cada vez se utiliza más el acero quirúrgico y el titanio, van siendo menores las reacciones alérgicas frente al pendiente. La sustancia que más frecuentemente era responsable de la alergia era el níquel. No obstante, ocasionalmente se dan casos de alergia a pendientes supuestamente de acero quirúrgico de composición poco fiable y en donde pueden encontrarse trazos de otros metales como el níquel o el cobalto.
El síntoma más común de la reacción alérgica por contacto frente al piercing es el picor, que hace que el paciente se rasque y manosee la lesión. Es por ello frecuente, que se acompañe también de sobreinfección.
Ante una reacción alérgica frente a un pendiente, se impone la retirada definitiva del mismo, ya que la situación de alergia permanece de por vida. Sin su retirada, no cabe curación. Solo cabría cambiarlo en cuando fuera posible, por otro de mayor calidad y exento de níquel.
La retirada del pendiente y la aplicación 2 veces al día de una crema de esteroides asociada a algún antibiótico (como Diprogenta crema o Fucibet crema), suele ser eficaz en la mayoría de casos.
3º- Cicatrices hipertróficas y Queloides: Se trata de una cicatrización anormal, que suele iniciarse entre 1 a 2 meses después de la perforación, y que cursa con picor local, fibrosis y engrosamiento tumoral de la zona perforada, que puede llegar a alcanzar varios centímetros. 11 Para que aparezca una cicatriz hipertrófica o un queloide, es indispensable en primer lugar, poseer una predisposición genética a desarrollar este tipo de cicatrices, y en segundo lugar la zona que se perfora. Las zonas del cuerpo en las que con mayor frecuencia aparece esta anormalidad son: los cartílagos de las orejas, la zona del escote y la cara externa de los hombros (región deltoidea).
Los piercings realizados con pistola sobre el pabellón auricular, suelen provocar una gran destrucción del tejido, que debido a la consiguiente inflamación puede cicatrizar excesivamente en forma de queloide. 12
La perforación con pistola cada vez está más restringida, ya que es más traumática y agresiva, especialmente sobre el cartílago de la oreja, y no se puede garantizar su esterilización. Sin duda alguna, la perforación mediante aguja o con cateter es menos dolorosa, más segura y preferible. 13
En caso de desarrollar un queloide, se impone tratamiento por el dermatólogo. Es fundamental iniciar el tratamiento ante los primeros síntomas, ya que los queloides de más de 1 año de evolución suelen responder muy lentamente. Los tratamos con infiltraciones de esteroides junto con crioterapia, presoterapia, etc.
4º-Desgarros accidentales: Se dan fundamentalmente en los piercings colocados en la lengua, pabellón y lóbulo de las orejas, genitales externos y pezón. Aunque sin duda, en nuestro entorno, el desgarro del lóbulo de la oreja es el más habitual, siendo muy eficaz para su reparación la cirugía de los lóbulos rasgados. 14
Mención aparte merecen los traumatismos y fracturas dentarias, especialmente provocadas por los piercings en la cavidad oral y más concretamente en la lengua. 15 Para evitar las fracturas y los desgastes dentarios sin retirar el piercing, como alternativa o mal menor, cabe el uso de “barbells” linguales de tallo más corto. 16 En función de su localización en la cavidad oral, puede ocasionar recesión periodontal y desplazamiento de piezas dentales. 17
5º-Otras complicaciones menos frecuentes
: La literatura médica especializada, recoge otras complicaciones que se presentan de forma excepcional, tales como: Granulomas sarcoideos por lo general en pacientes que sufren una sarcoidosis sistémica. Granulomas piogénicos que son más habituales en zonas cartilaginosas. Lesiones nerviosas cuando se perforan zonas muy inervadas como la lengua, y en donde existe el riesgo de lesionar algún nervio durante la colocación del piercing, pudiéndose alterar el sentido del gusto o la función motora en forma de parestesias y hormigueos. Se dan más en los piercings dorsolaterales de la lengua.

Eliminación del orificio del piercing
Ante el deseo de eliminar cualquier rastro de un piercing, generalmente la retirada del mismo provoca el cierre del orificio en un tiempo variable en función de la localización, tamaño, antigüedad, etc.
Si se trata de orificios que con el paso de los años se han agrandado o que no cierran trascurrido un tiempo, podemos cerrarlo mediante una sencilla intervención quirúrgica, que básicamente consiste en “refrescar” el perímetro del orificio, y proceder al cierre directo con sutura. Para más información puedes consultar el artículo LÓBULOS RASGADOS en esta web.

Conclusión
Llegado a este punto, si has decidido practicarte un piercing, recuerda elegir un centro reconocido y a ser posible con referencias, asume responsablemente los cuidados precisos que debes tener para evitar su infección y sigue los consejos del profesional.

Dr. Donís Muñoz- Dermatólogo Gandia
consulta@donismunoz.com
www.donismunoz.com
 



Si te ha interesado esta información, te recomendamos:
  • Cirugía de Lóbulos rasgados






  • Quienes somos | Servicios médicos | Guia del paciente | Todo Sobre... | Noticias | Videos | Contacto
    MapaWeb | Noticas Rss | Política de protección de datos | Aviso legal

    Donis Muñoz Borrás | Magistrat Catalá, 16-3-C | 46701 Gandia (La Safor) Valencia
    Todos los derechos reservados. 2008-2017 Donis Muñoz · Página web optimizada para 1024 x 768