Las cicatrices QUELOIDES


1 Son una anomalía de la cicatrización que padecen algunas personas, debida a la aparición de excesivo tejido fibroso de reparación tras una lesión cutánea de intensidad variable, tal como una herida quirúrgica o accidental, una quemadura, un piercing, o incluso una lesión mínima de la piel.

¿Cómo se manifiestan?
Asientan sobre una cicatriz previa, que inicialmente puede tener un aspecto aparentemente normal. Posteriormente,entre 1 a 3 meses después de cerrar una herida , aparece prurito y progresivo engrosamiento de la zona de la cicatriz, que adquiere una consistencia dura y firme, recubierta de piel de color rojiza o blancuzca y de superficie brillante. 2
Los queloides, pueden tener forma lineal si son secundarias a una herida accidental o quirúrgica. También se pueden manifestar inicialmente como pequeños nódulos si obedecen a heridas punzantes o lesiones mínimas (como puede ocurrir tras practicar un piercing en las orejas, lesiones de acné en la zona del escote, etc.) 3, 4, 5, 6, 7
Su crecimiento es variable e impredecible, en función de las características del paciente y sobre todo de la zona o localización en la que asientan. Con el tiempo, pueden ir creciendo más allá de la cicatriz inicial, extendiéndose en forma de garras, hasta alcanzar varios centímetros. 8

¿Cómo evolucionan la cicatrices queloides?
Si no se tratan, puede ir aumentando su tamaño durante meses e incluso años, resultando cicatrices extremadamente inestéticas a la vez que molestas, especialmente por el picor que puede llegar a provocar.
Después de un tiempo de actividad, se detiene su crecimiento, cesa el picor, y de forma muy lenta se reblandecen perdiendo su forma abultada, dejando una cicatriz plana que persistirá indefinidamente. 9

Causa y factores favorecedores de los queloides
Si bien su causa es desconocida, sabemos que no todas las personas tienen la misma facilidad para desarrollar cicatrices queloides, existiendo un buen número de factores que inciden en su aparición, como son:

1-La predisposición genética: La mayor o menor tendencia a presentar cicatrices queloides, en gran parte, está condicionada por factores de tipo genético, jugando la herencia un papel decisivo. 10
2-Es más frecuente en mujeres que en hombres, siendo su incidencia mayor en pacientes jóvenes, así como en individuos de raza negra. 11
3- Localización de la cicatriz: No todas las partes del cuerpo desarrollan queloides con la misma facilidad, existiendo zonas de alto riesgo, como el tercio superior del tronco (escote, pecho y hombros), orejas, barbilla, cara anterior del cuello, etc., aunque ninguna zona está exenta de poder desarrollarlos. 12
4- Las suturas quirúrgicas sometidas a tensión, así como las heridas accidentales en donde existe pérdida de tejido y cierran por segunda intención, son serias candidatas a este tipo de cicatrices. 13
5- La infección de la herida, y todas aquellas circunstancias que retrasen o alteren el proceso natural de cicatrización, también pueden jugar un papel decisivo.
6- Las cicatrices por quemaduras de 2º y 3º grado, tienen muchas posibilidades de evolucionar a queloides especialmente si asientan en localizaciones de riesgo. 14

¿Cómo se tratan los queloides?
Los queloides se deben tratar siempre, con el fin de evitar su progresión.
Con independencia del tratamiento elegido, los mejores resultados se obtienen cuando este se inicia precozmente, ante los primeros síntomas como prurito persistente, sobreelevación o endurecimiento de la cicatriz. Ello suele ocurrir entre 1 a 3 meses después de haber cerrado la herida.
Los queloides de más de 1 año de evolución son extremadamente resistentes a todo tipo de tratamiento, y si bien conseguimos mejorar su aspecto y eliminar el prurito, es difícil conseguir resultados sobresalientes. 15
Las infiltraciones de corticoides a distintas concentraciones, generalmente en 2 a 4 sesiones distanciadas un mes entre cada una de ellas, es sin duda el tratamiento más comúnmente utilizado.
La crioterapia con nitrógeno líquido, aplicada previamente a la infiltración, hace más fácil la misma, a la vez que provoca una costra que actúa como una “coraza” que impide el crecimiento del queloide. 16
Se obtienen también buenos resultados, mediante infiltraciones de Interferón gamma, Bleomicina, 5-fluoracilo, etc.
La aplicación de láminas, cremas o geles de silicona, pueden resultar útiles aplicadas de forma preventiva o complementaria, aunque resultan manifiestamente insuficientes como tratamiento de base.
Excepcionalmente, se ha utilizado la radioterapia previa a la extirpación del queloide, con resultados variables. Se suele reservar para casos desahuciados que no han respondido a otros tratamientos.
La extirpación simple del queloide está totalmente contraindicada, ya que provocaría casi con toda seguridad otro queloide infinitamente mayor.

Consejos para el paciente
1º-Si usted es propenso a presentar queloides, informe a su médico cirujano antes de someterse a cualquier tipo de intervención quirúrgica por pequeña que fuera y muy especialmente si se trata de intervenciones estéticas en localizaciones de riesgo, no vaya a ser peor el remedio que la enfermedad.

2º-Si tras 1 a 3 meses después de cerrar o cicatrizar una herida (quirúrgica, accidental, por quemadura, acné, etc.), presenta prurito persistente o sobreelevación de la cicatriz, consulte a su dermatólogo, ya que es muy probable que se esté iniciando un queloide.

3º-Su dermatólogo, es el especialista más capacitado para valorar y tratar los queloides.

 


Dr. Donís Muñoz. Dermatólogo
Gandia
consulta@donismunoz.com
www.donismunoz.com
 








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